¿Hablamos?

Hace 15 años empecé a dedicarme a estudiar el desarrollo humano. Tengo plena confianza en la humanidad y en nuestro potencial transformador. Puedo resumir el objetivo de mi trabajo en desarrollar paz y sensibilidad.

Para ello trabajo con algunos princípios, empezando por la importancia de entender el mundo interior – la experiencia subjetiva de cada ser vivo -, pasando por un entendimento complejo de la realidad y la enseñanza de un punto de vista transdisciplinário.

Actualmente no desarrollamos ni una pequeña parte de nuestro potencial, lo que, dentre muchos otros factores, se debe por lo que llamo de “El gran vacío”, esta sensación de que “falta algo” y “no sé quién soy”, una gran carencia afectiva que nos assola a todos e intentamos rellenar de las más diferentes maneras, muchas veces sin éxito.

Al largo de nuestra larga história como espécie diferentes males sociales y personales son parte de nuestra experiencia, pero creo en la evolución colectiva de la conciencia como un proceso que nos llevará a una humanidad más fraterna, cooperativa, pacífica y amorosa.